Editorial
Les damos la bienvenida a la edición 105 de Educacción. En esta ocasión, presentamos seis artículos que conectan la política educativa con la intimidad del aula, recordándonos que toda auténtica reforma requiere de estructuras y organización, pero también de convicciones.
Comenzamos con una mirada a la gestión del territorio. Román Aller, en «Proyecto Educativo Regional y gobernanza», defiende la vigencia de los PER como herramientas estratégicas que no deben quedar en el papel. Argumenta que su éxito depende de una tríada virtuosa: conducción política decidida, sustento técnico riguroso y una participación social real a través de los COPARE, todo ello indispensable para ordenar prioridades y evitar la improvisación.
Desde una perspectiva crítica sobre el rol del Estado, Ricardo Cuenca nos alerta en su entrevista sobre un fenómeno silencioso pero decisivo: la pérdida del estatus de bien público de la educación para convertirse en un bien privado. Cuenca analiza cómo la escuela, lejos de tejer los lazos que necesitamos como sociedad, hoy actúa a menudo como un marcador de clase y de segregación. Nos invita a debatir si queremos formar ciudadanos para una sociedad justa o solo individuos que acumulan conocimientos.
Entrando al corazón de la práctica pedagógica, Pedro Ravela nos ofrece una guía sencilla y lúcida sobre el «Trabajar por proyectos: ¿cuándo y cómo?». Ravela advierte contra las trampas en las que habitualmente caemos: proyectos que son solo listas de tareas, que fuerzan contenidos curriculares o que se hacen solo por cumplir. Nos recuerda que un verdadero proyecto es un desafío que debe nacer del interés genuino del estudiante; pero que tampoco tiene que ser la única metodología a mano, sino una experiencia genuinamente significativa.
Por su parte, Vanessa Villavicencio profundiza en la mente del maestro en «Creer para enseñar». Basándose en evidencia reciente, sostiene que las creencias docentes son el filtro invisible que determina el éxito o fracaso de cualquier innovación. Si un maestro no cree sinceramente en el potencial de todos sus estudiantes —adoptando una mentalidad de crecimiento—, ninguna técnica pedagógica, por buena que sea, logrará cerrar las brechas de aprendizaje.
En el plano del desarrollo humano, Luis Guerrero nos urge a repensar la experiencia escolar en «Los aprendizajes y el bienestar socioemocional». Explica cómo el miedo al error, la ansiedad por las calificaciones y la obediencia ciega no solo dañan la autoestima, sino que bloquean biológicamente la capacidad de aprender. Nos recuerda que el bienestar no es un tema extra o un momento lúdico ocasional, sino la condición sine qua non para que exista pensamiento crítico y autonomía.
Finalmente, Diego Burgos visibiliza un derecho a menudo olvidado en «¿Cómo funciona la educación superior en centros penitenciarios?». A la luz de la nueva Ley N° 31840, Burgos analiza los avances y desafíos para llevar la universidad a las cárceles, defendiendo que la educación no se detiene ante los muros y es la herramienta más potente para la verdadera resocialización y la seguridad ciudadana a largo plazo.
Esperamos que los análisis e ideas propuestas en estos textos amplíen su visión y orienten su práctica en la dirección que nuestra educación necesita.
Lima, diciembre de 2025
Comité Editorial

