Educar sin desigualdad

Ricardo Cuenca | Misión Educación

En este nuevo contexto electoral, el Perú debe enfrentar una verdad incómoda: seguimos siendo uno de los países con mayores desigualdades educativas de la región. Aunque los datos muestran avances, estos progresos no se distribuyen de manera equitativa entre los estudiantes.

El Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) de la UNESCO lo confirma. Entre 2013 y 2019 los aprendizajes mejoraron, pero también crecieron las brechas. El Perú elevó sus puntajes en sexto grado —5,4% en lectura y 5,3% en matemática—, pero registró uno de los mayores aumentos en desigualdad. En lectura, el coeficiente de desigualdad de Gini subió 14%, señal de que avanzamos, pero a ritmos muy distintos.

Los estudios nacionales confirman esta situación. Más de la mitad de los estudiantes rurales de secundaria permanece por debajo del nivel inicial en comprensión lectora, mientras que en áreas urbanas solo un 15% alcanza un desempeño satisfactorio. En primaria, el 80% de los niños shipibos y la mitad de los estudiantes quechuas se ubican en los niveles más bajos en castellano. La desigualdad aparece temprano y se agrava con el tiempo.

A ello se suma la brecha económica. Los hogares de mayores ingresos invierten más en la educación de sus hijos, reforzando diferencias que persisten incluso con el aumento del gasto público. Apenas uno de cada diez jóvenes de menores recursos accede a la universidad, frente a uno de cada dos entre los de mayores ingresos.

En este escenario, el mensaje político debe ser claro: sin una estrategia nacional que coloque la justicia educativa en el centro, desde la primera infancia hasta la educación superior, cualquier discurso sobre desarrollo será vacío. El país necesita menos consignas y más compromisos verificables: políticas sostenidas, inversión eficiente y atención prioritaria a quienes enfrentan mayores desventajas.

Un sistema que mejora de manera desigual no es un sistema de calidad. Ese es el desafío que esta campaña debe asumir con seriedad: cerrar la brecha que divide al Perú entre quienes pueden aprender y quienes apenas logran mantenerse dentro del sistema.

Fuente: La República

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Ricardo Cuenca
Doctor en educación en la Universidad Autónoma de Madrid. Investigador principal del IEP y profesor principal del departamento de educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Ha sido Consejero del Consejo Nacional de Educación Presidente de la Sociedad de Investigación Educativa Peruana (SIEP) y Presidente de Foro Educativo. Coordinó el componente de investigación del Programa Regional de Políticas para la Profesión Docente de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO en Chile y coordinó también el Programa de Educación del Perú de la Cooperación Alemana.