No se necesita un dictador para acabar con una democracia

La presidenta Dina Boluarte se convirtió en la tercera persona en cinco años en ser destituida de la presidencia en Perú. Con un índice de aprobación que apenas llegaba al 3 por ciento, se había convertido, según algunos cálculos, en una de las jefas de Estado más odiadas del mundo. Tras su destitución, cabría pensar que el país estaría de celebración. Sin embargo, en Perú, importa cada vez menos quién ocupa la presidencia. Durante años, el presidente ha gobernado más en teoría que en la práctica… Leer más