Foro Educativo expresa su profunda preocupación frente al proceso convocado por el Ministerio de Educación para la designación de nuevos integrantes del Consejo Nacional de Educación (CNE). Esta convocatoria se produce en un contexto de grave debilitamiento de la institucionalidad democrática y creciente desconfianza ciudadana hacia decisiones públicas adoptadas sin suficiente transparencia, legitimidad ni deliberación plural.
El CNE nació en el marco de la recuperación democrática de inicios de los años 2000 como un espacio autónomo, plural y representativo orientado a contribuir a la formulación, seguimiento y evaluación de las políticas educativas nacionales. El artículo 81 de la Ley General de Educación lo reconoce como un órgano consultivo y autónomo del Ministerio de Educación, integrado por personalidades representativas de la vida nacional y con capacidad de opinar de oficio sobre los asuntos fundamentales de la educación peruana. Su propósito fue impulsar acuerdos y compromisos entre el Estado y la sociedad civil, promoviendo que las políticas educativas trasciendan los intereses de los gobiernos de turno.
Más de veinte años después, sigue pendiente la aprobación de una ley específica que regule su composición, funciones y organización.
Alertamos que la actual convocatoria se desarrolla, sobre una base institucional cuestionada. El Decreto Supremo 002-2023-MINEDU modificó la composición y funcionamiento del CNE, reduciendo el número de consejeros y el tiempo de sus mandatos. Esta decisión debilitó la autonomía, continuidad y representatividad del CNE, y abrió el riesgo de una mayor subordinación al poder político de turno.
A ello, se suma la falta de transparencia en el actual proceso de selección, que no define con claridad los criterios de evaluación ni ofrece garantías suficientes de independencia y pluralidad.
Frente a esta situación, Foro Educativo considera indispensable:
- Postergar la actual convocatoria para el periodo 2026-2029, y abrir un debate amplio sobre el futuro del CNE y la institucionalidad educativa que el país necesita, con participación de organizaciones sociales, universidades, gremios docentes, especialistas, pueblos indígenas, regiones y diversos actores comprometidos con la educación pública y la democracia.
- Impulsar la Ley del Consejo Nacional de Educación que fortalezca su autonomía institucional y presupuestal, garantice su pluralidad territorial y cultural, establezca mecanismos transparentes para la designación de sus integrantes y reafirme su papel estratégico en la construcción de políticas educativas de largo plazo.
El Perú necesita recuperar la confianza en lo público y fortalecer espacios de deliberación plural capaces de construir consensos sostenibles frente a la crisis educativa y democrática que atravesamos. Defender la autonomía del CNE es defender la educación como política de Estado y el derecho de la ciudadanía a participar en las decisiones que definen el futuro del país.
Lima, 7 de mayo de 2026
@foro_educativo

