Edición 109

El currículo nacional en la mira

Levantamos la voz ante el riesgo de un retroceso educativo

​En el Perú se ha iniciado un proceso de evaluación para la actualización del Currículo Nacional de Educación Básica (CNEB) por parte del Minedu. Ante esto, desde la comunidad Docentes Que Aprenden, manifestamos nuestra preocupación.

​Se argumenta con ligereza que el enfoque por competencias «no sirve», «no se ajusta a nuestra realidad» o que «es una copia de otros países». Pero la realidad es otra: Lo que ha fallado no es el diseño del currículo, sino su proceso de implementación, evaluación y financiamiento.

​¿Cuáles son los problemas de fondo?

Una débil política de formación y desarrollo de capacidades en el magisterio.

1. Lo que hace DIFODS mediante sus programas de formación docente virtual o mixta es loable, pero limitada. Atrás quedaron las serias apuestas por el acompañamiento pedagógico para la formación docente en servicio, y así varias políticas de formación docente en la línea de la implementación curricular.

2. Injerencia política: Proyectos de ley impulsadas por un nefasto congreso saliente, muchas de ellas mal avaladas por el mismo MINEDU que buscan retornar a las asignaturas densas de contenido, la pérdida de rectoría en el diseño de recursos y materiales educativos alineados al CNEB, reescribir la historia desde las aulas bajo el pretexto de interés nacional, el desmantelamiento del enfoque de género y la educación sexual integral, etc.

3. Débiles políticas nacionales, regionales y locales para implementar y financiar proyectos educativos y currículos regionales y locales contextualizados que se quedan solo en el papel y la foto; sumado a la falta de políticas sostenidas de investigación e innovación educativa que retroalimenten la implementación curricular a pesar que cada vez, más escuelas diseñan e implementan propuestas efectivas y originales a su contexto, que como comunidad Docentes Que Aprenden nos consta por que las venimos acompañando de cerca hace un buen tiempo y que ahí están sobreviviendo con sus propios recursos.

​4. Esbozar la idea de desmontar el CNEB es aceptar el retorno a la vieja escuela, esa que necesitamos cambiar. El currículo actual plantea lo que el mundo moderno exige: que los estudiantes resuelvan problemas reales, sean autónomos y aprendan a vivir en democracia. Lamentablemente, el CNEB no ha entrado al aula y no por razones de su diseño. Actualizarlo o evaluarlo a ciegas, basándose en percepciones e intereses particulares en lugar de evidencias técnicas, es poco serio.

Nuestra postura es clara: Levantamos la voz ante el riesgo de un retroceso educativo. Exigimos que este proceso se aproveche para fortalecer la política curricular y priorizar una estrategia sostenible de financiamiento, implementación y evaluación.

¡No culpemos al CNEB si lo que falta es pavimentar el camino!

 

Foto del avatar
Roger Castillo
Docente de profesión, con formación y experiencia en el diseño, implementación, monitoreo de programas y proyectos educativos y sociales; y en diseño y desarrollo de programas de formación y desarrollo de capacidades. Gestor de la comunidad de Aprendizaje Solidario, Docentes Que Aprenden.