Edición 109

No retrocedamos

La actualización del Currículo Nacional debe ser mirando hacia el futuro

El 3 de julio se instaló en Cusco el Comité Nacional para el Proceso de Actualización del Currículo Nacional, con autoridades del Ejecutivo, los 26 gerentes y directores regionales de Educación y funcionarios de Minedu. Agradezco al MINEDU por la invitación. Estuve presente. Actualizar el currículo es urgente y necesario. Pero tengo que decirlo con claridad, desde mi experiencia, actualizar no puede significar retroceder.

En las últimas semanas he escuchado, con preocupación, voces que plantean «volver a lo tradicional»: más cursos aislados, más memorización, menos protagonismo del estudiante, como si el enfoque por competencias fuera un capricho técnico y no la respuesta más seria que la pedagogía mundial ha construido frente a un mundo que cambia cada seis meses.

Sin embargo, el sector educación en su conjunto no ha estado a la altura de lo que demanda el currículo actual, ni el MINEDU, ni el CNE, menos las Universidades. Antes esta realidad seamos honestos, el enfoque por competencias no ha fracasado porque esté mal concebido. Ha fracasado porque tenemos un país mediocre en la formación inicial del docente, y no hemos sido capaz de implementar ningún programa serio de formación y acompañamiento del docente, tampoco hemos brindado los recursos y la contextualización territorial que exige. La solución a una implementación débil no es abandonar el modelo; es fortalecerlo.

Volver a la fragmentación por cursos y a la enseñanza memorística no es modernizar: es desconectar a nuestros estudiantes del mundo en el que van a vivir, trabajar y decidir. Lo que nos dice la evidencia internacional, los países que hoy lideran en desarrollo económico y humano tomaron la decisión inversa a la que algunos proponen para el Perú.

Actualizar el Currículo Nacional no puede ser un proceso que dependa del ánimo político de turno. Es, ante todo, una responsabilidad de Estado. Blindar el enfoque por competencias como política de Estado, no de gobierno, con mecanismos legales que impidan que cada gestión ministerial lo reinterprete desde cero.

Invertir en formación docente continua, porque ningún currículo, por bien diseñado que esté, sobrevive sin maestros preparados para implementarlo.

Contextualizar territorialmente el currículo, respetando la diversidad rural, urbana, intercultural y multilingüe del país, sin caer en la falsa disyuntiva entre estandarización y pertinencia.

Integrar la alfabetización en IA de forma transversal, tal como recomienda la UNESCO, y no como un curso más aislado del resto del aprendizaje.

Crear un sistema de monitoreo participativo y transparente, con la comunidad educativa, las regiones y la sociedad civil, que evite que la actualización del currículo se convierta en un documento de escritorio. Si hay un modelo que hoy responde a esta exigencia —desarrollar competencias del futuro sin perder de vista al ser humano— es el enfoque STEAM+H. No es una moda ni una etiqueta más: es la integración real de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte, Matemática y Humanidades, con el estudiante como protagonista de su propio aprendizaje, capaz de enfrentar problemas complejos, adaptarse a las nuevas carreras que la IA y la transformación digital están creando, y convivir en un país —y un mundo— cada vez más intercultural.

STEAM+H no reniega del contenido disciplinar; lo pone al servicio de algo más grande: pensar de manera crítica y compleja, como nos enseñó Edgar Morin, en un tiempo que exige precisamente eso. En Cusco se ha jugado algo más que un documento técnico o la instalación de una Comisión Nacional. Se ha jugado si el Perú decide construir el sistema educativo que sus estudiantes necesitan para el 2036, o si retrocede a fórmulas que ya demostraron sus límites hace décadas. La evidencia internacional, la ciencia pedagógica y el sentido común apuntan en una sola dirección.

El futuro no se enseña con el método del pasado.

Lima, julio de 2026

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Jaime Montes
CEO de la Fundación Ser Maestro. Miembro del equipo de innovadores del Instituto Tecnológico de Monterrey y la Universidad los Andes de Colombia (2020 – 2022). Profesional Certificate Profesor en Emprendimiento e Innovación de la Universidad de Salamanca. Postgrado en innovación en políticas públicas por la Universidad del Pacífico del Perú (UP), especialización en Educación Basado en Competencias en el Instituto Tecnológico de Massachusetts – (MIT) y certificado en “Política educativa basada en evidencias” por el Banco interamericano de Desarrollo - BID.